Si este fuera el último día de mi vida, no perdería tontamente el tiempo pensando como habrían sido las cosas, no derramaría lagrimas por todo aquello que dejare de ver, de oír y de sentir, no me lamentaría por aquello que dejé atrás, no habría tristeza en mi rostro. Si este fuera mi ultimo sol, lo contemplaría extasiado, admirado de su belleza, y esbozaría mi sonrisa por una última vez, diría todo cuanto siento, y sentiría todo lo que digo, disfrutaría de todo cuanto en esta vida tengo, y sin miedo, viviría como nunca jamás se ha hecho. Me rodearía de todos a cuantos quiero, y he querido. Correría por las calles con la ilusión de un niño, respiraría la vida en toda su extensión. Si este fuera el último día que os fuese a ver, no habría palabras para expresar la alegría que sentiría por poder veros aunque solo sea una vez más.
Diría todas las palabras que jamás habría dicho, amaría como nunca antes lo hice, reiría sabiendo que en el mañana, no estaré ya para nadie, y de mi solo quedará hueso y carne. Aprovecharía todo cuanto pudiese tomar y te daría la mano, y entonces comprendería que no importa cuanto tiempo estés ahí, sino solo, valorar cada segundo que estés frente a mí. Esculpiría en tu rostro una sonrisa, que ni el tiempo ni el dolor podrían borrar, y todo solo por verte una vez más. Daría gracias a la vida por dejarme contemplar tu mirada una vez más, por tocar tu piel y oír tu voz. Y con eso, mi vida habrá merecido la pena. Si tan solo pudiera verte una vez más te diría cuanto te quiero, sin miedo ni pesar, te daría un eterno abrazo con todo el amor de mi corazón, y dedicaría mi tiempo a darte, por última vez, mi corazón.
Pero nadie puede saber cual será el último día de su vida, por eso, debemos vivir cada uno como si no hubiera un mañana, y no asumir de forma estúpida que este está asegurado, pues el mañana, no le está asegurado a nadie, y no hay mayor dolor en el mundo, que morir sin haber dicho todo cuanto había en el corazón, y sin haber intentado todo aquello que has querido conseguir. Por eso, aún sin saber que hoy es mi último día de vida, no dejaré de decirte te quiero, no agacharé la cabeza cuando salga el sol, y apreciaré cada pequeño detalle que la vida quiera darme, una sonrisa, la brisa, el sol, la lluvia. No viviré en el mañana nunca más, porque si hay un mañana, ya podré vivirlo al despertar, y mientras tanto, haré aquello para lo que existo, vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario